III REPUBLICA... POR QUE NO?
No suelo concordar mucho con las posiciones de don Jorge Vargas Cullell, pero en esta ocación estoy total, completa y absolutamente de acuerdo con él.
Nuestro país ya está en el umbral de inevitablemente enfrentar esa "espera esperanzada" y, eventualmente, construir los andamios que determinarán la Costa Rica que navegará los próximos 50 años.
Especialmente en estos tiempos tan convulsos y de cambios profundos tanto geopolíticos como comerciales, financieros y económicos que están moldeando, por no decir revolucionando, el mundo y todas aquellas estructuras políticas, sociales, diplomáticas, ambientales, tecnológicas, comerciales y financiero/económicas que lo han definido desde el final de la II Guerra Mundial.
¡¡Un nuevo orden mundial multipolar está emergiendo. Y esto es ya una realidad imparable e incuestionable!!
Nuestra CP, valiosa como lo ha sido, es de 1949. Nos ha definido como país y nos ha cobijado por 77 años y contando, aunque ya le hemos hecho "n" cantidad de reformas. Pero, la Costa Rica de hoy no refleja en nada o casi en nada la Costa Rica de finales de la década de los años 40s del siglo pasado.
Y esto es una realidad incuestionable también!
Así como nuestra actual CP reflejaba en mucho nuestra CP de 1871, a la que se añadieron conquistas sociales y políticas de profunda relevancia histórica como lo han sido las Garantía Sociales, el Régimen Municipal y sus reformas, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), etc., nuestra actual Carta Magna podría y debería de servir como base para una nueva Constitución Política, y con ello generar las bases constitucionales y jurídicas que permitan el nacimiento de la III República.
En nuestra actual CP está reflejada nuestra esencia como costarricenses. Y esa esencia hay que conservarla. Es lo que NOS define.
Así mismo, si no quisiéramos tener una nueva CP, bien podríamos entender que esta es una oportunidad valiosísima para generar debate y hacer reformas profundas a la actual y, con ello, preparar la Costa Rica que habrá de enfrentar un mundo determinado por circunstancias totalmente diferentes a aquellas de 1940s.
Y en ese punto, don Jorge Vargas Cullell tiene toda la razón.
Al menos esta idea de una III República que flota en el ambiente nacional desde ya hace varios lustros, pero que ha cobrado relevancia política en estos últimos dos años, podría bien ser una oportunidad valiosa para cuestionarnos cuál es la Costa Rica que queremos y habremos de heredar a las futuras generaciones.
Es nuestra responsabilidad histórica enfrentar este dilema y el tener que decidir sobre este importantísimo tema. Los problemas que tenemos, como país y sociedad, son muy serios y por lo tanto se necesitan personas muy serias e inteligentes para enfrentarlos y solucionarlos...
Decía Winston Churchill que "quien es incapaz de cambiar de opinión es incapaz de cambiar nada".
Y el cambio, nos guste o no, es inherente a la naturaleza.
La bilis, el insulto, la confrontación, el negativismo y el resentimiento político - aunque son inevitables en una sociedad pluralista como la nuestra - son consejeros nefastos en estas circunstancias y NUNCA deberían ser la morma.
Necesitamos gente pensante, de mente clara y que, ante todo, ame a nuestro país. Somos un país, una nación y un Estado con más de 200 años de existencia soberana, que ha sabido definir su futuro de forma valiente en los momentos clave de su historia. Y sus decisiones, indudablemente, han sido visionarias y muy positivas.
Esto nos ha definido y diferenciado como Estado y sociedad.
Los constituyentes de 1948-1949 fueron y son un ejemplo de ello... bien haríamos en imitarlos. Estamos ante un momento histórico axial para nuestro país, así que manos a la obra y, como dice don Jorge Vargas Cullell...
Comments
Post a Comment