QUO VADIS, EUROPA? QUO VADIS, O MUNDI?
El mundo está entrando en un momento de verdadero peligro. La irresponsabilidad y la estulticia política y diplomática, el caos de la entelequia y la voracidad de las élites en Bruselas, junto con una codicia y corrupción escandalosas, se han apoderado de Europa.
Hay que des – armar las palabras. Son las palabras las que, eventualmente, convertimos en hechos. Y el discurso que se escucha en Europa es guerrerista. Peligrosamente guerrerista y peligrosamente estulto e irresponsable.
Han pasado de “Rusia y su ejército son débiles” y “su armamento lo construyen con chips de lavadoras” (y otras sandeces) a “Rusia se prepara para atacarnos o nos va a atacar en cualquier momento” o "Rusia es el enemigo expansionista". El histórico odio y el resentimiento báltico, junto con la eterna aspiración británica, francesa, polaca y alemana de destruir a Rusia, se han ensamblado de forma cancerosa en la históricamente lúcida mente de las élites políticas europeas.
Por Dios... ¡como si los países más expansionistas conocidos en la historia de la humanidad no fueran esos mismos que acusan a Rusia de lo mismo!
El abuso de la estrategia del pánico oscurece la mente del ciudadano común europeo (pandemia, cambio climático, guerra, etc.) y permite a estas élites malévolas - encabezadas por Ursula von der Leyen y sus adláteres como la lituana Kaja Kallas, que desborda un odio visceral hacia Rusia - manipular la increíblemente débil opinión pública europea. Es realmente pasmoso que no se hayan dado cuenta del abismo en el que están cayendo: gigantescos problemas fiscales y de deuda pública, abusos y protestas político/electorales en Rumanía, Grecia, Serbia, pero sobre todo, en un país clave para la OTAN: la NO democrática Turquía; y ahora la política del miedo, del pánico.
Es más fácil la estrategia del miedo/pánico que confrontar a un aliado que les ha cantado sus verdades en sus propias caras, Estados Unidos, o señalar un enemigo que los ha desnudado de pies a cabeza, la Federación Rusa, que enfrentar la absoluta mediocridad y vasallaje que han mostrado a lo largo de décadas y que hoy lidera la NO ELEGIDA POPULARMENTE von der Leyen, Macron (se cree Napoleón), Stramer (se cree Winston Churchill amén de que Gran Bretaña NO es miembro de la UE ni de la Comisión Europea, pero sí de la OTAN), Merz (se cree Bismarck) y otros de menos calibre. Pocas son las voces de cordura como Meloni, Orban y Vucic, quienes, a pesar de que han tratado de aislarlos, han continuado enfrentando a esa cofradía de mediocres.
La batalla, desafortunadamente, la han ido perdiendo… hasta el momento.
El discurso guerrerista europeo, más inflado y quimérico que una novela de fantasía de J.K. Rowling, es una cortina de humo para justificar una inversión de 800 mil millones de euros para formar y armar un "ejército mancomunado europeo" en un momento económico paupérrimo y autoinfligido (¿negocios y comisiones con la industria armamentista estadounidense y, tal vez, la europea, las cuales se frotan las manos?), o para disimular la irrelevancia geopolítica en la que tanto Estados Unidos como la Federación Rusa los han sumido.
Y ahora, los servicios de "inteligencia" alemanes y daneses aseguran que la Rusia de Putin se prepara para atacar Europa en el año 2030. O sea, más estulticia y manipuleo de masas para que los 800 mil millones de euros para el rearme de Europa tengan el camino libre, a pesar de NO tener una industria europea armamentista, lo que significa que una abrumadora mayoría de esa alucinante suma va a parar en la industria militar estadounidense. Me pregunto: ¿Específicamente en el 2030? ¿Por qué no en el 2028, 2029 o en el 2031? ¿Por qué no este año, que es obvia la indefección europea? ¿O será que Rusia va a esperar que Europa se arme, forme su ejército y tenga capacidad de defensa, que será en el 2030 según los cálculos de los genios de la Comisión Europea y de la UE, para atacar a Europa?
Tanta estulticia da, sinceramente, cólera y hasta risa. Una tragicomedia italiana en todo orden. Esta gente cree que Rusia seguirá confiando en Occidente. Ya la engañaron, como muchas otras veces desde 1990, con el acuerdo de libre tráfico marítimo en el Mar Negro 2022 - 2023 para la exportación de granos, acuerdo que SOLO le sirvió a Ucrania pues Rusia, por las sanciones, no pudo colocar ni sus exportaciones de granos y fertilizantes en el mercado internacional. Y ahora que Rusia exige el levantar esas sanciones para firmar el nuevo acuerdo de tráfico marítimo en el Mar Negro, pues resulta entonces que Putin NO quiere la paz. Quiere la guerra... y atacará Europa en el 2030 con la intención de invadirla hasta Lisboa...
La desmedida soberbia, caldo de cultivo para la estupidez, es lo que destilan en Bruselas. Y ese discurso guerrerista que están promoviendo a lo largo de las últimas semanas, si no lo detienen los mismos países de la UE y sus ciudadanos, nos puede llevar A TODOS a una conflagración global.
A una aniquilación segura.
Es imperativo des – armar las palabras; especialmente aquellas en bocas de imbéciles, cuando las mismas conducen a una destrucción asegurada para toda la humanidad.
Publicado en Facebook el 27 de marzo del 2025.
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